Iniciando mi blog…

BLOG: abreviatura de las palabras “web log”. No es más que una bitácora, con el beneficio de la tecnologí­a informática. A uno de estos diarios le puedes meter fotos, audio, links… en un cuaderno no es posible o resultarí­a demasiado costoso. Imagí­nense una libreta con un chip por página, que permita reproducir grabaciones de audio por medio de una microbocina integrada. Por lo menos, lo de los links si me resultarí­a imposible de imaginar. A menos de que hablemos de una notebook del tipo Tablet PC o de un dispositivo PDA, como las Cliè de Sony, pero entonces sería usar la misma tecnologí­a de nuestros dí­as y ya no sería el clásico diario en un cuaderno.

Permí­taseme divagar un poco… menos de lo que divago en mi diario manuscrito, claro. Hay cosas que aun quedan secretas. Pero bien, aquí­ van a leer más de lo que digo. Chance y nadie lo pele, pero igual y sí­. A lo mejor es chicle y pega, ¿no?

Hoy, pues la misma vida de siempre: despertar tres horas antes de lo que debería, con una megairritación en la garganta debido a que he estado abusando del consumo de cigarrillos. Ya casi son dos cajetillas diarias. Estoy a punto de llegar al fondo. Y seguro en cuando lo toque, no volveré a fumar. Gastar $36 pesos diarios de cancerí­genos es demasiado, eso sin tomar en cuenta los que hay en el ambiente. Después de despertarme, pues a ver al pinche Arcángel, que chinga cuando no debe. No sé ni para que me le uní a su visita a la UAM. La verdad no hay nada que tenga que hacer en estas fechas por allá. Será hasta Enero que regrese a clases, a terminar la carrera. Ya acabé el servicio social, que es lo bueno. Menos distracciones para el último trimestre.

De allí a desayunar, unos tacos dorados de pollo con mucha lechuga, salsa tipo guacamole (aunque más aguada) y mucho queso rayado. Bien, bien. Después, nos encontramos a mi amor platónico, Sonia. Andaba en su nube… la llamamos unas cinco veces hasta que volteó. Como siempre, muy atractiva y con esa forma de ser tan sencilla que me hechiza. Iba de entrada por salida. Ella ya acabó la carrera, así­ que sólo visita la universidad porque es parte de su trabajo actual.

Y bueno, a esperar a Marí­a, la “novia” de Arcángel. Quesque novia. Yo no me trago eso. Nunca los he visto besándose. Más bien, el quiere con ella pero ella no quiere con él. Se caen bien como amigos, pero creo que sólo hay eso: amistad. Quien sabe que gustos tenga Marí­a. Creo que es una chava solitaria, aunque no sé porqué. Igual me pasa a mí­, así­ que no juzgo. Son estilos de vida. Fuimos por un café a Sanborns. De allí­, un par de horas después, María se retiró. Arcángel y yo fuimos a comer a El Portón. Y ya para finalizar, pues a Xochimilco, yo al Sanborns a trabajar un rato por Internet y él a tomar su autobús que lo llevaría a su casa.

¿Tengo una vida monótona? Probablemente. Necesito unas vacaciones. Con un poco de suerte y un crédito bancario, podré irme a Japón en Marzo de 2005. Quiero descansar en un lugar en donde no entienda lo que me dicen. No quiero hacer esfuerzo mental de ningún tipo. Me basta con saber que en los K-Mart venden comida y que en el hotel de cápsula los servicios de baño son gratuitos. Lo demás, es sólo visitar parques, museos, tiendas de electrónicos, etc. Y quizás hacer algunos amigos. Sé un poco de japonés, pero lo que realmente me va a ayudar en ese viaje va a ser el dominio del inglés. Y bien, está el último recurso: el barrio mexicano en Tôkyô: un abrevadero para los pobres weyes que nos vamos de picnic a otros paí­ses.

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