Hablando de ingerir alcóhol: en el pecado, se lleva la penitencia. Podría decirse que ayer tomé mucho tequila. No recuerdo exactamente cuanto, pero me imagino que unos doce caballitos por lo menos. Esta mañana me levanté con un mega dolor de cabeza y sentía la lengua como si fuera de cartón. ¡Y pinche sed más cabrona!
En la noche, después de discutir con mis papás sobre mis libertades y como es que me siguen sobreprotegiendo (querían una escenita, así que se las di), me la pasé bailando psycho hasta las 2:00 a.m. Como se lo dije a mi papá, estaba tranquilo, tomando tequila, cuando de pronto me quitan la botella. Eso me hizo encabronarme. Pero en fin… ya se las sentencié: este 2005 me voy a ir de la casa, porque ya estuvo bien del niño sobreprotegido. Los quiero un chingo pero amo más mi libertad de hacer lo que desee con mi vida. Así sea aplastarla o alcanzar el éxito, debe ser mi elección, no de ellos. Estoy por cumplir 29 años y me tratan como si tuviera catorce. Ya estuvo, ¿no?
Todavía, con el dolor de cabeza, me puse a ayudarle a mi papá a levantar aguacates esta mañana. Me dolían las piernas y la espalda. Las piernas me duelen porque ayer eché una carrera de la fiesta a la casa, ida y vuelta. ¡Me cae que corrí a por lo menos 20 km/h! Hice diez segundos para recorrer una distancia de cincuenta metros.
En cuanto a la gripa, anda medio reveldona. El tequila que me tomé creo que fue suficiente para sanarme. Pero nop. Por lo menos ya no siento el cuerpo cortado. Pero ando moqueando bien cabrón. Esperemos que ya sea la última etapa. Un par de Contac PLUS más y listo.






#1 by humberto on 20 de octubre de 2008 - 7:50 am
Hola, es cierto que las crudas son espantosas,pero que me cuentas de la cruda moral? sabes yo tengo el mismo problema con mi madre esta pinche sobreproteccion es espantosa, lo peor es que tiene razon pero en fin