
Acción, tiroteos, bombas, salvajes peleas y hasta un virus de laboratorio, son parte de El Transportador 2, secuela de una película que nadie recuerda y que es mejor que permanezca en el olvido. Sin embargo, se puede decir que es una buena película, en donde la exageración heroíca de eventos y un guión más o menos bien escrito, logran salvarla del destino de su antecesora. De panzaso…

Un ex-comando de las fuerzas especiales, se desempeña como chofer de una familia adinerada, en donde la fama del esposo la ha llevado a la cúpula del gobierno. Su misión será proteger al niño, que es secuestrado, en quien inoculan un virus de laboratorio mortal.
Prácticamente todas las escenas son descubiertas conforme transcurre la película. Por lo mismo, no deseo darte mayor información. Se podría asegurar que las escenas son previsibles. Pero la importancia no es cuanto clichí¨ tenga la película, sino lo bien logrado de sus efectos especiales, aunque algunos de ellos sean tan exagerados que sean completamente no creíbles.

Es una película palomera, definitivamente, pero la acción en ocasiones te impedirá comerlas. Por lo mismo, no podría calificarla con un 7. Se llevaría un 8. Definitivamente recomendable para pasar un rato divertido y ameno.






