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Chingada madre, así me gusta…

Éstos sí que son momentos especiales. Fue en la fiesta de Esmeralda, en la época en que tuve inflamación de la vesícula biliar. Lo sé porque bajé muchísimo de peso antes de la operación. Casi veinte kilos…
Sábado de poker en casa de Gama
Yo sé que esta es info algo tardía, pero ni pedo… he estado enfermo desde el lunes, con una irritación de garganta cañona. El sábado pasado fuí a casa de Gamaliel a presenciar una partida de poker. No participé porque estaba más bruja que Hermelinda Linda. Pero la plática se puso bastante interesante… medio cachonda.

Lamentablemente las fiestas o reuniones salen para el mismo día. Así que, como desconocía de la reunión, me tomé mi medicina. No pude beber ni un sorbo de chela. Y me cae… no es que la extrañe, pero esa bebida siempre ha sido mi predilecta (después del café). ¡Oh, néctar de los dioses!
En fin… algo bueno salió del encuentro. Instalé la distribución Ubuntu del sistema operativo Linux en la laptop de Beto. El chavo quiere jugar con su computadora. Novatos… Pero más vale empezar ahora que nunca, ¿no?

Al regresar al depa, dejé algunos torrents bajando antes de irme a dormir, en su mayoría, manuales y revistas. Ya tengo una buena colección de e-books, aunque no es comparable con las colecciones de otros cuates que se la viven pegados a la PC. Sólo bajo lo que realmente me interesa leer… o jugar… o escuchar… o ver.
Ahora bien, sé que hay quienes juzgan a quienes bajan torrents como piratas. Bajar torrents no es piratería, siempre que tengas el original. Caso contrario, puedes bajarlo, con un plazo máximo de 24 horas para borrarlo de tu sistema.
Además, según nuestras leyes, se incurre en piratería sólo cuando se cumplen tres condiciones:
- Que se persiga un beneficio económico directo
- Que se trate de la reproducción total de la obra; y
- Que no tenga fines de enseñanza o investigación científica
Adicionalmente, la Ley Federal del Derecho de Autor contempla que “las obras literarias y artísticas ya divulgadas podrán utilizarse, siempre que no se afecte la explotación normal de la obra, sin autorización del titular del derecho patrimonial y sin remuneración, citando invariablemente la fuente y sin alterar la obra”. Ello, en los siguientes casos:
- cita de textos, siempre que la cantidad tomada no pueda considerarse como una reproducción simulada y sustancial del contenido de la obra;
- reproducción de artículos, fotografías, ilustraciones y comentarios referentes a acontecimientos de actualidad, publicados por la prensa o difundidos por la radio o la televisión, o cualquier otro medio de difusión, si esto no hubiere sido expresamente prohibido por el titular del derecho;
- reproducción de partes de la obra, para la crítica e investigación científica, literaria o artística;
- reproducción por una sola vez, y en un sólo ejemplar, de una obra literaria o artística, para uso personal y privado de quien la hace y sin fines de lucro; reproducción de una sola copia, por parte de un archivo o biblioteca, por razones de seguridad y preservación, y que se encuentre agotada, descatalogada y en peligro de desaparecer;
- reproducción para constancia en un procedimiento judicial o administrativo, y
- reproducción, comunicación y distribución por medio de dibujos, pinturas, fotografías y procedimientos audiovisuales de las obras que sean visibles desde lugares públicos.

¡Que no los cuenteen, chavos! Hay cada pinche mamila en Internet, que se cree dueño de la verdad… Mejor entérense de sus derechos y ¡a torrentear!
Undécimo Aniversario del Falsa Alarma
Este fin de semana, para no perder la costumbre (¡cómo si la tuviera!), salimos de nuestra rutina visitando el bar de mi cuñado Daniel, el Falsa Alarma -el mejor rock al sur de la Ciudad de México (y para quienes lo hemos escuchado, el mejor de toda la ciudad)-, ubicado caso contra esquina de Cafetales y Calz. del Hueso. Llegamos algo tarde, así que sólo tomamos unas chelas, hasta que cerró el lugar. Por cierto, fue el día del undécimo aniversario. ¡Muchas felicidades! ¡Que cumplan muchos más!

De izquierda a derecha, omitiéndome:
Cristal, Gamaliel, el Perro, el Circa, Arturo y mi cuñado, Daniel




