Archivo etiqueta tacátzcuaro
¡Pinche cruda de la verga!
Hablando de ingerir alcóhol: en el pecado, se lleva la penitencia. Podría decirse que ayer tomé mucho tequila. No recuerdo exactamente cuanto, pero me imagino que unos doce caballitos por lo menos. Esta mañana me levanté con un mega dolor de cabeza y sentía la lengua como si fuera de cartón. ¡Y pinche sed más cabrona!
En la noche, después de discutir con mis papás sobre mis libertades y como es que me siguen sobreprotegiendo (querían una escenita, así que se las di), me la pasé bailando psycho hasta las 2:00 a.m. Como se lo dije a mi papá, estaba tranquilo, tomando tequila, cuando de pronto me quitan la botella. Eso me hizo encabronarme. Pero en fin… ya se las sentencié: este 2005 me voy a ir de la casa, porque ya estuvo bien del niño sobreprotegido. Los quiero un chingo pero amo más mi libertad de hacer lo que desee con mi vida. Así sea aplastarla o alcanzar el éxito, debe ser mi elección, no de ellos. Estoy por cumplir 29 años y me tratan como si tuviera catorce. Ya estuvo, ¿no?
Todavía, con el dolor de cabeza, me puse a ayudarle a mi papá a levantar aguacates esta mañana. Me dolían las piernas y la espalda. Las piernas me duelen porque ayer eché una carrera de la fiesta a la casa, ida y vuelta. ¡Me cae que corrí a por lo menos 20 km/h! Hice diez segundos para recorrer una distancia de cincuenta metros.
En cuanto a la gripa, anda medio reveldona. El tequila que me tomé creo que fue suficiente para sanarme. Pero nop. Por lo menos ya no siento el cuerpo cortado. Pero ando moqueando bien cabrón. Esperemos que ya sea la última etapa. Un par de Contac PLUS más y listo.
¡Qué buena peda!
Bueno, pues no sé por que pinche razón pero Gaby hizo una buena reunión en donde descutió tequila, cueritos, carnitas, tostadas de guacamole y frijoles y un buen de botana. ¡Qué chido! Neta estuvo poca madre. Hasta se me olvidó la gripa.
La verdad no puedo escribir mucho, porque aun estoy con una copa de tequila a un lado (medio vaso lleno). De hecho, me cuesta mucho pinche trabajo escribir, pero me vale madre.
Me siento poca madre. Ya ustedes verán como se ponen mañana, pero yo ando bastante happy. ¡Gama! ojalá que te la estés pasando poca madre con todos y que haya ido el Fredy. Yo ando muy rélax ya, por pinche relajiento. ¡Hey! A ver si en mi cumpleaños se organiza una igual. Yo pongo el pomo.
De salida a Los Reyes
Si algo me caracteriza, es que no puedo estar sin hacer nada todo el día. Hubo un tiempo en que lo hice, pero la verdad es que tal fue el fastidio que ahora no lo soporto. Tengo que estar haciendo algo o me vuelvo agresivo o depresivo.
Así pues, me levante bien temprano y me puse a crear música con el Fruity Loops. Al finalizar el día, tengo una buena rola, aunque aun no sé como sacarla a MP3 sin necesidad de un teclado MIDI y sin depender de una consola estática. Cada vez que toco la rola, con la opción de salvar activada -o eso creo-, lo único que salva son los tracks que están activos, en lugar de toda la pieza musical. En fin… voy a ver si César, Beto o Juan me pueden echar la mano. Mientras tanto, a seguir haciendo rolas. No sé exactamente que estilo toco, pero lo ubico entre trance y psicodélico. Ellos dirán.
Poco después, como a las 10:30 a.m., fuí a Los Reyes, Michoacán, acompañando a mi papá, mis hermanas y mi cuñado. Pasamos por mi abuelo Celestino a Tocumbo, para que no se estuviera sin hacer nada y de paso llevarlo a comer mariscos. Comí una tostada de camarón, un Vuelve a la Vida y unos camarones al mojo de ajo. ¡Poca cosa! No quedé harto, pero sí bastante satisfecho. ¡Que delicia de platillos! Especialmente los camarones al mojo de ajo. ¡Una chulada! Cada que venimos, desde que yo era un chavillo, pasamos a los mariscos a esa ciudad. Porque Los Reyes ya es lo bastante grande como para considerarla ciudad y tiene los problemas de toda metrópoli: contaminación, atascamientos vehiculares y una innumerable cantidad de topes.
Aproveché que me dejaron en el restaurante sólo, para ir de allí a un cibercafé que está a la vuelta de la esquina. La velocidad de transferencia de datos es mucho mayor a la que se obtiene en el cibercafé de Tacátzcuaro, Michoacán. Chequé mi correo y mi cuenta en MercadoLibre. Allí mismo, en el ciber café, compré el cable de USB a mini USB que se me olvidó en el D.F. Salío algo carito, pero no había de otra: o lo compraba o me quedaba sin poder bajar fotos y video de mi cámara digital y, por consecuencia, llenar la memoria de la tarjeta SD antes de que acabaran las vacaciones. Para haber sido un cable Acteck, $58 pesos es caro, ¿o no?. También pasé al mercado a comprar un par de guajes. Dos zombies del D.F. me los encargaron. No sé para que chingados los quieren, pero pues ellos verán. Y finalmente, fuí a BANAMEX a depositar $1,500 pesitos que traía a la mano. ¡Hay que ahorrar, hay que ahorrar!
Ya de regreso en Tacátzcuaro, me recosté un rato en mi cama, mientras instalaba el Diablo II a mi laptop. ¡Ya estoy hasta el queque de no tener que jugar! Y que mejor que Lord of Destruction, la superexpansión del mismo juego. Los que ya lo conocen, sabrán de que se trata. Los que no, ¡pues no saben de lo que se pierden! Es tan buen juego que salió en el 2000 y se sigue jugando en los servidores de Battle.net. Ningún juego ha logrado tanta fidelidad.
Y bueno, para no hacerla larga. Fuí de nuevo al cibercafé del pueblo, para añadirle fotos a mi blog. Y supongo que es la mejor solución que tengo de momento. Había pensado en regresar mañana a Ciudad de México, pero la verdad es que no debo. No debo porque tengo muchas cosas que hacer aquí, y si llegó allá, voy a ponerme a atender clientes y a jugar videojuegos en mi super PC (dejé pendientes Half Life 2 y Doom 3). Lo mejor es decidicarme a lo que me propuse: hacer el diseño de mi webstore, el logotipo de DJ Nemessis, estudiar japonés y ver la manera de sacar más varo este 2005, que se viene bastante apretadillo. Espero el poder pagar los $11,000 pesos de Enero al banco. Chance si se vende la laptop.
El Día de la Sagrada Familia
Cada año en Tacátzcuaro se hace una fiesta el último domingo de diciembre, para celebrar a las familias. Esta es una fiesta netamente católica, aunque la finalidad sería bastante plausible desde el punto de vista de cualquier religión con pensamiento filosófico positivo.
En el Left Hand Path se hace hincapié en el individualismo, sin embargo no deja de ser importante la familia, ya sea el núcleo de ésta o la universalidad de la misma. Desde cualquier punto de vista, ya sea sociológico o religioso, la familia es y seguirá siendo la base de la sociedad. En sociedades individualistas, los miembros de la familia se separan a temprana edad de la misma para buscar su propia familia. En las sociedades comunitarias, la familia no se separa, sino que se extiende a varias generaciones en el árbol genealógico. Es por ello que es importante tomar en cuenta en que tipo de sociedad vivimos, para adaptar nuestro individualismo a la misma sin dejar al lado las relaciones que necesitamos tener como personas.
Continuando con el tema de la fiesta, ésta se realiza en un terreno en el campo, que le llaman El Senador. Sepa que significa tal nombre para los lugareños. El sitio está a unos quince minutos, caminando, de la salida del pueblo, cuesta arriba. De bajada se hace menos tiempo. El caso es que la celebración resultó un tanto aburrida para los más jóvenes. Para mí estuvo bien. Comimos rico y hubo música de tambora, presta a la ocasión. Unas cuantas chelas, después de la misa que allí mismo se realiza, y a comer se ha dicho. En esta ocasión la comida vino cortesía de Lupita, ya que estabamos celebrando el bautizo de su hijo. Lo chido, sin embargo, fue haber estado conviviendo con mis padres. Eso es lo que me parece importante.
Regresamos de El Senador como a las 6:30 p.m., pues ya estaba oscureciendo y pues en el campo no hay iluminación artificial, así que lo mejor fue volver, por aquéllo de los alacranes (mi papá mató dos en la casa antes de que yo llegara). Como a las 7:30 p.m. salí de casa para ir a la Plaza, en donde se prometían bastante acción. Sin embargo la fiesta empezó hasta las 8:30 p.m., con una mini kermés. En la explanada se presentaron un grupo de ballet moderno de Guadalajara, Jalisco, y una banda. Como no me fue suficiente, fue como a las 10:00 p.m. que regresé a la casa. Pero no me quedé mucho tiempo, ya que comenzaron a sacar números de la rifa que se celebró durante este mes. El primer premio, $20,000 pesos, se los sacó mi hermana Yolanda. Mi mamá estaba que no se la creía. Fuí a felicitar a Yolanda y aproveché para quedarme a ver la quema del castillo y de un toro pirotécnicos. Muy bonito, de verdad.
Y bueno, después de eso, sólo una buena pizza para celebrar en casa y a descansar. Yolanda tiene muy buena suerte. Ya le aconsejé que no la desperdicie. Mañana o pasadomañana tiene que ir por un boleto del Melate a Los Reyes.
La nuevas nupcias de Eva y Rigo
Realmente no tengo mucho que decir. Sólo asistí al templo y a la comida, ya que me sentía un poco cansado, así que me fuí a dormir un rato, que lamentablemente se prolongó hasta pasadas la 11:00 p.m. Sencillamente me perdí del baile.
Los arreglos florales del templo y el salón de fiestas estuvieron espectaculares. La ceremonia fue muy emotiva. Se les notó a mis tíos bastante sentimentales, aunque Rigo no quiso soltar la lágrima.

Ya en el huateque, la comida estuvo muy sabrosa (de entrada, tostadas de frijoles refritos y guacamole, además de los tradicionales cueritos e hígado frito; y de plato fuerte arroz y carnitas). Allí le di gusto a mi glotonería. ¡Hacía mucho que no comía tanto! Por fin mi estómago me permitió tomar un poco de tequila, acompañando la comida.
Poco después me retiré a dormir un rato. En realidad el plan no fue ese inicialmente. Más bien, después de dejar el traje a un lado, me recosté en la cama y finalmente cedí al sueño. Como lo mencioné, no fue mi intención, sino simplemente descansar un rato. Ni modo.
Nada fuera de lo normal
Hoy, después de un viaje de nueve horas y media (con sus respectivas paradas, para que Daniel descansara), llegamos a Tacátzcuaro, Michoacán.
Salimos a las 8:00 p.m. Fueron nueve horas y media debido a que nos agarró el tráfico a la entrada de Sahuayo y La Piedad, además de que no encontrabamos el libramiento de Zamora para dirigirnos hacia nuestro destino; y la carretera camino a Jiquilpan está en pésimas condiciones, repleta de baches (o mejor decir que había muy poca carretera en los baches) por lo que nos alentó el paso: de ir a 180 km/h máximo en autopista, reducimos la velocidad a 45 km/h a la hora de entrar a Michoacán. Fue hasta que pasamos los primeros pueblitos que la carretera mejoró en condiciones y se pudo acelerar a 80 km/h promedio.
Primero pasamos a Tocumbo, a saludar a toda la familia de mi papá. Mis tías estaban reunidas, como preparándose para la Nochebuena. Mi abuelo Celestino estaba a la entrada de la puerta. Fue al primero que saludé. El pobre ya no puede caminar y anda de coscolino con una prosti de Los Reyes. ¡Ese es mi abuelo! Lo que mis padres ven como algo malo, yo lo veo como algo muy positivo. A este hombre se le notan las ganas de vivir. Sólo que alguien debería decirle que a la viejas “ni todo el dinero ni todo el amor”. Parece que su comportamiento está causando problemas económicos a mis tías. Esperemos que no sean demasiado graves, porque entonces la mejor opción será meterlo a un asilo para ancianos.
Al llegar a Tacátzcuaro, pues nada… lo básico: a descargar el automóvil. Yo, de inmediato, acondicioné mi recámara: computadora, libros y libretas, así como apuntes de la clase de japonés, todos al tocador. Toda mi ropa, al buró y el clóset. Prácticamente todo está completo, a no ser porque verifiqué que no traigo el cable USB para la cámara fotográfica y el eliminador de las bocinas que le compré a la laptop tiempo atrás.

La verdad llegué muy cansado. Sólo deseaba dormirme. Pero la verdad, lo mejor era salir a ver a mis familiares. Así que habiendo comido, fui a casa de mis tías Chela y Yuyu. Allá estaban todos reunidos: Yosadara, Moraima, Yajaira, Jaqueline, Edith, etc. Ayudé un poco a cortar manteles desechables y a colocar una mesa fuera de la cocina. Daniel me echó una mano, ya que era una mesa bastante grande. Me retiré de la casa de mis tías después de ello, para ir a bañarme. Apenas me alcanzó el agua para una ducha rápida, pero muy refrescante. Apenas me arreglé para salir, me recosté en mi cama… ¡y valió madre! Me quedé jetón dos horas, así que si había que ayudar en algo más, pues mil disculpas. Ya llevaba dos días sin dormir. Dos horitas me hicieron buen un paro.
Como a las 10:30 p.m. llegué a la casa. Ya todos estaban cenando. Nada fuera de lo normal: tamales, ponche y atole. ¡Pero que tamales! Ya los extrañaba, la verdad. El atolito me cayó super bien. Comí cuatro tamalitos, dos verdes y dos rojos y mi atolito. Al ponche casi no le hago porque me cagan las bebidas muy dulces,así que sólo fue eso. Había tequila, pero la verdad paso sin ver. Ya será para el brindis de mañana, en la fiesta de mis tíos Rigoberto y Evangelina.
Casi a las 12:00 a.m. me despedí. Mañana habré de levantarme temprano para ayudar en el montaje del salón. Tiene que quedar antes de la 12:30 p.m., ya que a la 1:30 p.m. inicia la ceremonia religiosa. Yo ya estoy listo. Ahora me van a ver con porte y galanura. A ver a cuantas dejo con la boca abierta.
En cuanto al pueblo, ¿qué puedo decir? Aun no lo recorro. Las cosas no pueden haber cambiado demasiado. Siempre es el mismo pueblo de siempre. No crece ni para arriba ni para los lados. Seguro hay algunas nuevas construcciones. Pero nada fuera de lo común. Sólo casas habitación. Lo que sí noté es que hay dos que tres negocios que cambiaron su facha. Pero eso ya es motivo de comentarios posteriores.
Y respecto a mis primas, me llevé una grata sorpresa. Todas ellas se están cuidando bastante. Yosadara se ve realmente hermosa. Moraima sigue igual de guapa, aunque ya engordó un poquito de la cadera. Jaqueline de plano me sorprendió. Recientementen tuvo a su nene y está como si no hubiera tenido ninguno. Sigue igual de delgada que siempre. Yajaira sigue igual de flojota, pero esa ya es su naturaleza: se le dieron demasiadas comodidades y abusó de ello. En fin, ella deberá ver si le conviene o no bajar de peso. Yo sinceramente se lo recomiendo. Sé que va a sentirse mucho mejor estando delgada, pero ¿quién la puede hacer entender si no ella misma?. Mis primos en cambio están creciendo. Cada vez se ven más como caballeros que como jóvenes. Eso es sumamente incentivante. En fin… las cosas van bien. Ya veremos mañana. Espero sinceramente que salga de lujo.




